Si ya llevas un tiempo entrenando, es posible que estos errores te causen un poco de nostalgia porque puede que los hayas cometido... pero si acabas de empezar en el gimnasio vale la pena que prestes atención a los 10 errores más comunes entre principiantes.

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Pensar que el ejercicio compensa la alimentación:

Un fallo que cometen muchos recién llegados es pensar que su entrenamiento compensa la mala alimentación. Es sencillo comerse una pizza de 1500 calorías mientras que para quemarla necesitarías estar alrededor de dos horas y media corriendo, ¿estás dispuesto a pagar el precio de comer mal?

Además, lo que estarías compensando en ese caso es únicamente la grasa que acumulas o pierdes, pero no compensarías el hecho de haber comido harinas y aceites refinados, grasa de palma, azúcar, aditivos, etc.

No realizar ejercicios multiarticulares:

Los novatos se centran mucho en ejercicios como el curl de bíceps o las extensiones de tríceps, que a pesar de que pueden ser ejercicios que se incluyan sin problemas en una rutina de entrenamiento, no te darán los mismos resultados que si priorizas los remos o los fondos en paralelas en su lugar.

Estos últimos se conocen como ejercicios multiarticulares ya que involucran una mayor cantidad de masa muscular y generan un impacto hormonal mayor, haciéndote progresar más rápido a la largo del tiempo.

Creer todo lo que oyes:

Cuando empiezas a entrenar eres como una pizarra en blanco, tú puedes elegir qué información consideras cierta y para ello deberías considerar la experiencia y los estudios de las personas a las que escuchas.

Algo muy importante además, es que distingas entre los médicos, los nutricionistas y los entrenadores personales. Exactamente igual que cuando tienes un apagón, llamas al electricista y no al fontanero, cuando quieras saber cómo comer mejor ponte en contacto con el nutricionista, cuando quieras entrenar mejor acude al entrenador personal y cuando sufras de alguna patología grave que requiera un análisis más exhaustivo, recurre al médico, pero no creas que ninguno de los tres lo sabe todo.

Eliminar por completo un macronutriente:

Las dietas en las que se elimina un macronutriente en concreto suelen ser un error en la mayoría de personas sanas, y es que las proteínas tienen una función, las grasas tienen otra y los hidratos tienen otra, y además a la larga te será difícil sostener una alimentación en la que no puedas incluir un determinado macronutriente y es muy probable que termines tirando la toalla.

Entrenar más no significa mejores resultados:

Es un error muy común pensar que al entrenar más obtendrás mejores resultados. Si entrenas hasta el agotamiento constantemente terminarás lesionándote o sobreentrenándote, de modo que ocurrirá precisamente lo contrario a lo que buscas.

En su lugar, programa periodos de descanso en los que recargues las pilas y le dé tiempo a tu musculatura a sobrecompensar, es decir, a asimilar los cambios producidos por el entrenamiento.

No dormir suficiente:

El sueño es el tercer pilar que nos permitirá conseguir nuestro objetivo. No va a servir de nada que entrenes rigurosamente y sigas la dieta a rajatabla si luego no le das a tu cuerpo el descanso suficiente, ya que es durante las horas de sueño cuando tu cuerpo asimila las adaptaciones que el entrenamiento provoca en tu cuerpo.

No solo es importante dormir lo suficiente, sino también dormir bien. Sigue un horario habitual de sueño, mantén tu habitación a una temperatura adecuada y evita aparatos electrónicos que produzcan luz azul las horas previas de acostarte.

Altibajos en el entrenamiento:

El fitness no es un sprint, es una carrera de fondo. Al final terminará progresando mucho más quien entiende que debe crear hábitos de vida saludables que le duren de por vida, en lugar de quien entrena y come bien durante un mes pero fracasa al siguiente.

Técnica incorrecta para mover más peso:

Es muy probable que hayas hecho trampa en algunas ocasiones para mover más peso pensando que esto iba a jugar en tu favor, pero lo que en realidad estás haciendo es aumentar considerablemente el riesgo de lesiones y no focalizarte en la musculatura que implica ese ejercicio tanto como deberías.

Llegar al fallo constantemente:

Aunque el fallo muscular puede ser utilizado correctamente en ciertas ocasiones, buscarlo de forma continuada para tratar de aumentar la congestión y el estrés metabólico es algo muy contraproducente. Te verás más fatigado, disminuirá tu rendimiento y finalmente dejarás de progresar. 

Poner los resultados por delante de la salud

Puede que en ocasiones quieras aumentar los kilos que levantas en press banca o disminuir todavía más tu porcentaje de grasa corporal, pero el rendimiento y la forma física no siempre significan salud.

En definitiva, céntrate en disfrutar del deporte sin llegar a extremos y no confíes en métodos mágicos o milagrosos ni en que por entrenar más conseguirás mejores resultados. Tu salud está primero, tu físico, después.

Fuente: http://www.menshealth.es/fitness/articulo/fitness-gym-errores-principiantes